domingo, 19 de junio de 2016

Sin rumbo certero.

"El pájaro rompe el cascarón. El cascarón es el mundo. El que quiere nacer tiene que romper un mundo." 
Hermann Hesse


Empecé a ahogarme.

Con todas las palabras que callé.
Con todos los sentimientos que guardé.
Con todos los recuerdos de un "había una vez".

Sentí como el aire iba acabándose.
Cómo mis órganos comenzaban a detener su ritmo.
Como mis ojos se inundaban.
Como esa agua hacía flotar la cama.
Como esa cama navegaba en un tristeza in-finita.

El cuerpo se hizo de cáscara.
Rompí la dureza.
Me inundé.
Volví al cascarón.

Y así...
siempre.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario