domingo, 3 de diciembre de 2017

Casa

Ph. noemangin


Hoy como ayer,
siempre llegar.
Hamlet Lima Quintana

Ellos están ahí,
sin distancia ni tiempo.
Incorpóreos.
De espíritu fuerte.
Sus brazos largos e invisibles
me sostienen
y su palabras llegan
                              en el viento
que envuelve a mi casa patagónica.
Son un haz de luz
en la noche más cerrada.

Somos hogar y familia.