 |
| No elegir, también es elegir. Ph. noemangin |
Los ojos dicen,
tu cuerpo te arrastra a donde quieres estar.
Atrás lo dejaste a él
(no te diste cuenta)
y te sigue.
La cornisa de palabras
impulsa los pasos hacia esa persona
que está adelante
e n a r d e c i é n d o t e
pero no te diste cuenta.
Sueltas las amarras,
sabes que
siempre es tarde si se trata de él
pero no te diste cuenta.