No es él, no soy yo.
Somos nosotros que morimos.
Poco a poco eso que nos sostenía se fue. Quisimos, buscamos, lo intentamos, pero lo perdimos de vista.
Y se fue.
Nos convertimos en dos personas de negocios: llenando planilla de gastos, préstamos de dinero, compartiendo una cena en silencio.
¿A dónde se fue el nosotros con todos los sueños, el s3x0, las risas y caricias, los findes en la cama?
(Escrito el 20 de abril de 2024)