sábado, 7 de noviembre de 2026

La lista


Interminable
pendiente

infinita...
Crece con ese nos-otros
sin nombre,
sin título. 
A veces,
permanece inmóvil,
como mi trébol morado
cuando espera la primavera
inmóvil. 

Azarosa
singular
única...
Registra el vaivén
que me asfixia,
el espacio oscuro
por el que escapamos del planeta.
Una excusa para enredar
nuestros cuerpos,
irme lejos y
volver...



miércoles, 21 de octubre de 2026

s3x0

Me erotiza sentir que aún soy una mujer deseable, que alguien me mira y su pen3 se 3recta. Que nos separan kilómetros y miles de años (sin vernos) pero nos tocamos, nos amontonamos, nos rozamos con ganas. 


La pared nos sostiene de imprevisto, empujados por los movimientos de baile. Nuestra piel sudada, los poros erizados, tus manos me quitan el corpiño. Arrojamos la ropa al suelo, lames mi entrepierna, un placer inabarcable en palabras. Mis senos parecen perfectos para esos labios, tu lengua desentierra deseos. 


Cogem0s parados. No te veo, solo te siento. Una silla que rompemos es el escenario de la película pOrno que nunca filmé. Luego vamos a la cama de una habitación fría con luz roja que calienta nuestro encuentro. Cabalgo la estepa fueguina, con mis cabellos al viento. Llego a la cima del Cabo Domingo, me arrojo y caigo sobre muchos -otros- cuerpos. 



lunes, 20 de julio de 2026

Zamba para el artificio

El viento te trajo hasta acá. El viento sacude las ramas y las penas de mi corazón ahora que te fuiste tan lejos. 

Qué hacer con todo esto que siento, con todo este amor que nació en silencio. Qué hacer si no es una canción que me lleve hasta vos a través del viento. 

Qué bonitos ojos tienes en la noche, tintinean al compas de la zamba. Y entre un mate y otro, tu sonrisa me calma. Allá desde lejos, tu voz resuena y en un paisaje te vuelvo a encontrar. En un acorde de guitarra me perdí una noche buscando tus manos, mirando bailar aquel sentimiento que apenas nacía y ya no puedo ocultar. 

Y lo quiero cantar.


Escrito el 20-6-2025


lunes, 1 de junio de 2026

siesta

Estoy en la ventana.

A lo lejos, 

el río.

La luz perfuma las sábanas,

y sus rayos nos atan a la cama. 

La melodía de su respiración, sus manos en toda mi piel. 

Me mira chinito y nos enredamos. 

Una danza de dos cuerpos reconociéndose.

Me dejo llevar por el vaivén de sentirme presente ante la mirada de un otro.


Escrito el 27-1-26

lunes, 4 de mayo de 2026

Se muere eso que fuimos

No es él, no soy yo.

Somos nosotros que morimos. 

Poco a poco eso que nos sostenía se fue. Quisimos, buscamos, lo intentamos, pero lo perdimos de vista. 

Y se fue.

Nos convertimos en dos personas de negocios: llenando planilla de gastos, préstamos de dinero, compartiendo una cena en silencio. 

¿A dónde se fue el nosotros con todos los sueños, el s3x0, las risas y caricias, los findes en la cama? 


(Escrito el 20 de abril de 2024)