domingo, 25 de octubre de 2020

Subir(me)


Subir al deseo

Subir(se) fuerte

Perder los límites

agitar(nos)

movimientos coordinados

nalgadas 

rugidos

erizos en la piel

mecernos sin control

Vení, subite

Voy, me quedo

El tiempo se esfuma 

arriba de tu cuerpo



Créditos a quien corresponda.


viernes, 11 de septiembre de 2020

Ola violeta

Varios días leyendo situaciones de violencias en la redes. 

Mujeres pidiendo ayuda sin saber qué más hacer para que les crean, poniéndolas en un lugar de culpa, de cuestionamientos innecesarios. Mujeres que sufrieron abusos en sus infancias y hoy se animan a contarlo y por es o están solas, porque su familia en vez de abrazarlas, las apartaron. Mujeres golpeadas por sus parejas y por la sociedad que les da la espalda. Mujeres luchando por salir con sus hijos adelante. Mujeres abandonadas porque "ya no sirven", porque ya no les da rédito tenerlas cerca. Mujeres que mueren por un aborto clandestino porque el derecho a decidir sobre los cuerpos y la educación sexual desde la escuela les da miedo. Mujeres que ven salir a la calle a sus agresores protegidos por la policía. Mujeres que callan por miedo. Mujeres a las cuales les sacaron todo, hasta el amor por ellas mismas. Mujeres que son igual que vos, macho, que te crees lo mejor y sos la basura del planeta. 

A todas estas mujeres (y a las que no nombré) me atrevo a decirles que sé que en algún momento va a estar todo bien, que el mundo en el que vivimos será más justo, que no están solas, que tendremos igualdad de oportunidades, que nuestros derechos no serán vulnerados, que yo te creo y que juntas somos fuertes y poderosas. 


El pin inspirador ✊🏻💜

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Fernando

"Si llevas tu infancia contigo,

nunca envejecerás"

Tom Stoppard


Hace unos días, Fernando, un compañero de la primaria, escribió en un posteo que hice. La publicación era una de esas tantas que se replican porque "tienes que etiquetar a diez mil amigues sino siete plagas caerán sobre ti". No es que lo crea, pero ahora esa frase toma otro valor después de cinco meses de encierro y no vamos a tentar a la suerte (...o sí?). Desde que empezó la cuarentena por la pandemia generada por el Covid-19, las redes se volvieron un escape de esta realidad "envirusada", llena de estadísticas y numerología de contagios, un compartir de memes y adivinanzas para pasar la pesadilla, pero al cabo de unas semanas, resultaron agobiantes con todos sus #hastags, challenges y etiquetas pidiendo cumplir algo que ni siquiera solicitaste. 

En fin, ahí estaba yo otra vez, compartiendo un posteo que me resultaba interesante: proponía a quien lo leía decir algo respecto a su relación conmigo. Valía todo: desde una imagen, un aroma, a un recuerdo o lo que se le ocurriese a quien participaba. Entonces, volviendo a Fer, tengo que confesarles que él no fue cualquier compañero sino mi mejor amigo de aquel entonces, a quien lloré cuando al pasar a la secundaria se cambió de escuela. 

Acostada en la cama, escuchando ese sonido que se asemeja al del cruce peatonal del tren de Caseros que suena cada vez que hay viento y no sé qué es, tomo mi celular y chusmeo, casi como un rito, las últimas notificaciones que me perdí. Una ojeada a lo último que compartieron mis contactos. Y ahí apareció él, bah en realidad, su notificación. Contó dos recuerdos de la infancia que para mí fueron millones. Me quedé toda la noche desvelada en aquel tiempo donde la única preocupación era ir a la escuela, que alguien organizara un asalto, bailar "No sé tú" con algún pibe que no te pisara los pies, ir a dormir a la casa de tu mejor amiga y comer panchos y que la botellita le caiga justo al chico que me escribió el comentario. 


jueves, 20 de agosto de 2020

¿Querés un té?


Es de madrugada. 

Mis ojos están secos, en sus lentes se refleja el monitor. Algunas veces, las manos se escapan del teclado para acariciarnos. De fondo la BBC o alguna playlist.                                                            Otras, el silencio ensordecedor de la cuarentena. 

El desvelo por un proyecto es intenso, necesario.                                                                                    Las luces de un vehículo policial se reflejan por las paredes del estudio. 

Se acumulan tazas y vasos entre el mouse, el teclado, memorias, papeles y lápices. 

El desorden se incrementa. 

La entrega se acerca. 

La vorágine nos atrapa. 

Me sonríe, 

le acaricio el pelo. 

Volvemos a las pantallas. 

Uno al lado del otro.

Siempre.

Así. 


Quien no se reinventa, se extingue. 



jueves, 16 de julio de 2020

.

la nieve 
reposa
sobre
el universo
hasta 
desaparecer
al calor

Detalle nevado. Ph.noemangin


domingo, 12 de julio de 2020

arriba, debajo

Debajo
raíces
hojas
lo que permanece 
inmóvil
atrapado

Arriba
sobrevive
lo alto
observo
congelándote
hay belleza 
en el frío

naturaleza congelada Ph.noemangin

martes, 9 de junio de 2020

.

No quiero promesas tontas
o imposibles de cumplir,
ni tampoco ser la estrella principal
de tu universo.
Solo me gustaría imaginarnos juntos,
haciendo lo que a cada uno nos da vida.
Pero no puedo.
Te encargas de recordarme
que te irías por un trabajo mejor,
que compartimos el momento
porque ahora coincidimos,
que solo nos acompañamos.
Y yo siento que entonces nada tiene mucho sentido y
que pronto podrías ser la foto que descuelgue de mi muro.

Rincones de dónde soy. Ph.noemangin


domingo, 10 de mayo de 2020

el interior

insomnio
armo palabras con letras al azar
me pide revancha
invento su historia
recibo fotos que hablan de un pasado
en otras tierras que ya no habito,
pero que siempre me recuerdan
miro el exterior,
luces encendidas en las casas,
el cielo anticipando lluvias,
una mujer lavando los platos,
cortinas falsas,
sombras,
un semáforo intermitente,
un gato sentado mirando fijo a
dos perros que pasean por el patio
el silencio puede ser un caos que te abraza y agobia,
el silencio también
te invita a reencontrarte con cada sonido del cuerpo
y del hogar
pesan los párpados
el silencio es
compañía,
junto a todo lo que cabe dentro de tus ventanas.

Gatitx de la vecindad. Ph.noemangin


domingo, 5 de abril de 2020

un mar revuelto, un domingo

autorretrato ph.noemangin


no sé qué hacer con este algo sin nombre
que me desvela en la madrugada
me quita los deseos,
los recuerdos,
                      tu cuerpo
no sé qué hacer con el tiempo
que se dilata como tus pupilas
que me estruja el pecho
con silencios clavados
                                 en los dedos
no sé qué hacer
no sé
ni tampoco quiero resolverlo
despertar sería el camino a lo incierto
en un mar de los que están en el verano
y acá
hace frío y tengo miedo

viernes, 3 de abril de 2020

una parte tuya

sos un cielo completo
que me refugia
que me cubre de risas
cuando quiero desaparecer.
también otras veces te convertís en el verdugo
que me pregunta y repregunta
y yo no quiero responder
(o no quiero saber la respuesta)
en algunas situaciones
(que te incomodan)
partis a otro lado,
con tu mirada y tu cuerpo,
me dejas paralizada
con el enojo a punto de explotar.
pero siempre sos el antídoto frente a la incertidumbre
lo que está bien o parece estarlo
(lo que me hace bien)

La vecindad, el cielo, mi cielo y vos. Ph.noemangin 

jueves, 26 de marzo de 2020

.

¿Dónde paso más tiempo?
¿En la casa, o en mi cuerpo?
El mar se detuvo.
Abro las ventanas
respiro
viento
silencio.

Autorretrato. Ph.noemangin

domingo, 22 de marzo de 2020

Los espacios

los espacios reencontrándonos.
los espacios que nos albergan, abrazan.
los espacios cuidándonos.
los espacios de amor, de nosotros.
los espacios en silencio.
los espacios que construimos.
los espacios de vida.
los espacios en donde nos permitimos ser.

los espacios que habitamos.

Homer sweet home en cuarentena. Ph.noemangin

miércoles, 18 de marzo de 2020

virus

diseño de Daft Rebel (Guillermo Leal)

entre las mismas paredes
sin tocarnos
respetando la distancia
¿el amor es esto?
o acaso ¿qué es?
la posibilidad de tenerlo
todo
quedarte sin
nada
proteger-lo.
nos alejamos
para acercarnos.
y ese encuentro
será
(complete usted)

el amor es.

sábado, 15 de febrero de 2020

Leeme

Nos acostumbramos a la rutina de saber
que caerán monedas en el techo,
que los vecinos van a fumar en el baño,
que a la madrugada seguro se pondrá a aullar el perro de planta baja,
que el viento hará temblar las paredes de la habitación,
que de pronto la música del 2°E cortará la siesta,
que se traba la cerradura de la puerta de entrada.

Nos acostumbramos.
Como gatos yendo a las piedritas.

Me niego.

No quiero que me falte tu buen día,
ni el abrazo antes de dormir,
o tocarnos porque sí,
ni tampoco los ratos en la cocina,
llenando nuestras panzas de cosas ricas y sonrisas.

Te quiero a vos.
En todos los sentidos de la palabra querer.

Hay de nosotros en los lugares que habitamos.
Hoy estuve con tu ausencia.
Ojalá me leas.

Me quiere-No me quiere. Ph.noemangin

viernes, 31 de enero de 2020

A-noche

mientras reímos
me cubro de la tristeza
de lo que siempre acaba
no puedo cerrar tu herida
duele
y pienso en todo lo que me gusta hacer con vos
y en todo lo que no tiene forma de palabra
te abrazo
siento como se reacomoda tu cuerpo dentro del mío

me duermo en tus latidos

lunes, 13 de enero de 2020

Una fotografía

El parque en el Mariscal, la casa de mis padres.

Tengo muchas ganas
de arrancarte la piel a mordiscones
y que cuentes
uno-
por-
uno-
todos los lunares
que el verano me dejó.
En estos días de viento
intento encontrar tu olor
y llevarme en mí
lo florecido del paisaje.
(Ojalá el destino 
nos encuentre en el parque, 
abrazados, 
mirando los pinos mecerse)
Y yo que iba olvidarte,
que me lo prometí para,
según tus propias palabras,
seguir buscando a alguien que
quiera lo mismo.
Acá me ves,
extrañando todo de vos
sabiendo que pronto
solo seremos
una fotografía.

lunes, 6 de enero de 2020

Te quiero

Te quiero
para dormir amontonados,
reírnos,
cocinar cosas ricas.
Te quiero
para abrazarnos,
viajar,
ir al cine.
Te quiero
para que me despeines,
digas tonterías
y me hagas enojar.
Te quiero
para tirarnos en el sillón,
trabajar juntes,
escuchar música.
Te quiero
para ponerme en "modo mochila",
ir al supermercado,
prepararte café.
Te quiero
para bailar pisándonos los pies,
que inventes mil sobrenombres,
despertarme con el desayuno.
Te quiero
para hacerme pequeña a tu lado,
ir a tomar helado,
dar vueltas por el pueblo a la madrugada.
Te quiero
para desvelarnos,
hundirme en tu cuerpo,
acariciarte la epidermis.
Te quiero 
para compartir lo que sea que venga.

Te quiero.

Para mirar el cielo desde cualquier ventana. Ph.noemangin