martes, 6 de diciembre de 2016
noe
Me despertó tu voz,
como si fuera una de mis canciones favoritas.
El apócope brotó de esos labios
y quedó atrapado en el aire circundante.
Etéreo.
Intangible.
Sutil.
Incorpóreo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Página Principal
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario