Jamás me pasó esto de ta...tar...tatarm...
¡tartamudear!
De que el tiempo se suspendiera
en la purpurina del brillo de sus ojos.
Nunca me habían salido mariposas de la panza.
Ni había volado intentando llegar al ángulo apolíneo
del hombro y su cabeza.
El corazón jamás había galopado así
con tanta fuerza que parecía desprenderse de mi pecho.
Y los hoyuelos en su sonrisa,
esos dos huequitos simétricos,
que caben perfectamente en la comisura de los labios.
Esos círculos pícaros que se forman y
quisiera solo míos fuesen.
Una voz me dijo:
"No puedes enamorarte".
Y le respondí:
"¿Y si es tarde?
Y sonreí.
Y si es tarde.... Simplemente se feliz!
ResponderBorrarLos prejuicios y ataduras amarran el alma, pero no un cuerpo con voluntad de amar y ser amado!!!
claro que sí, aunque a veces cueste...por eso termina como termina =)
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