Estaban guardadas en algún rincón y las dejé escapar.
Quisiera haberlas podido retener algún tiempo más.
Quisiera escupir tu cara y no estas estúpidas palabras,
Quisiera pisotear cada maldita sonrisa,
cada segundo nocturno malgastado.
Pero no puedo.
Ya están aquí durmiendo en el hueco vacío de tu ausencia.
Un espacio que jamás ocupaste
(ni siquiera ibas a ocupar)
No pude evitarlo.
Ahora me rodean, me asfixian y acorralan
entre lo que nunca fuimos y lo que imaginé.
Fui la presa fácil en todo este mar patagónico.
Estaban guardadas.
Pero ahora que están aquí,
clavando el Norte en mis retinas,
las libero.
No vuelven a mí,
como yo no vuelvo a tí.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario