Mi labio inferior quedó atrapado entre su lengua y los dientes.
Las manos que acariciaban su espalda, se escaparon hacia su sexo.
Lancé mi remera, escalé su torso y con mis pechos iluminé el rostro de aquel hombre.
Un animal se escondía detrás de sus ojos y me llamaba...
¿Quién puede resistirse al placer? ¿Por qué habría de negarme?
Mientras lo montaba, clavó las uñas en mis nalgas.
Su mirada intimidante, la respiración y el ritmo acelerado de los cuerpos.
No hubo lugar para dudas, o arrepentimientos.
El gemido nos brotó y un volcán entre las piernas hizo erupción.
Besame-despacio-en-un-tiempocontinuo-que-dure-un-momento
Reposé en su pecho,
que huele a manzanilla y a café.
| "Lo que me gusta", fotografía analógica. Ph.noemangin |
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