Los demonios están ocultos. Temen a la realidad. Vibran. Miles de deseos en los poros. Cómo aquietarlos. El sexo desborda este cuerpo marchito. Frágil como el silencio. Explotan circunstancias en el cosmos. Y yo, te extraño.
La especie se extingue. Nosotros, nada. Solo puedo imaginarte sobre mi. Mutilada mi voz. Inmóviles los pies. Arañando tal vez, por qués, cómos y cuándos. Tiempo intangible. Sentimiento bipolar. Ansiosa del destino, queriendo saltar renglones y esquivar las dudas que laten como veneno en vodka.
Oh dios, que bestia sabrosa has puesto sobre mi cama?!
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